Julio Leiva, del megaincendio a comandante en jefe de la Armada
DESIGNACIÓN. La Presidenta Bachelet nombró ayer como próximo almirante de la Marina a quien se desempeñara en 2014 como jefe de la Defensa Nacional para el Estado de Catástrofe de Valparaíso. Cambio de mando será el 18 de junio.
A partir del próximo 18 de junio, el vicealmirante Julio Leiva Molina (57) se convertirá en el nuevo comandante en jefe de la Armada de Chile. El actual director general del Personal de la institución, con 37 años de servicio, asumirá en reemplazo del almirante Enrique Larrañaga Martin, quien pasará a retiro tras encabezar la Marina durante los últimos cuatro años.
A primera hora de ayer, aún con los embates de lo que fue la Cuenta Pública, la Presidenta Michelle Bachelet recibió en La Moneda a los dos altos oficiales navales. La reunión no era más que la ratificación del nombramiento realizado por la propia Mandataria y sirvió para ajustar ciertas coordinaciones para la ceremonia de cambio de mando del domingo 18 de este mes, a realizarse en la Escuela Naval, en Valparaíso.
Tras la cita oficial, la primera impresión del futuro jefe de la Marina fue una sola: "El desafío de cumplir las tareas siempre es grande. Tenemos un grupo humano de mucha calidad profesional y humana, con un gran trabajo de equipo. Tenemos una institución sólida que continuará prestando servicios a la patria como lo hemos hecho hasta ahora", dijo el vicealmirante Leiva, quien luego se dirigió acompañado de Larrañaga hasta el despacho del ministro de Defensa, José Antonio Gómez.
Junto con Leiva, había otros cuatro vicealmirantes que por ley integraban la quina para comandante en jefe: Osvaldo Schwarzenberg, director general del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (Directemar); José Miguel Rivera, jefe del Estado Mayor General; Rodrigo Álvarez, subjefe del Estado Mayor Conjunto, y Arturo Undurraga, comandante de Operaciones Navales.
Si bien por momentos se comentó que su vínculo familiar con Larrañaga (Leiva está casado con Marcela Larrañaga, la hermana del almirante) le podría perjudicar a la hora de ser evaluado, esto finalmente no fue significativo en la decisión de la Presidenta.
De hecho, uno de los factores claves en la designación de ayer habría sido que Leiva era uno de los pocos que Bachelet conocía personalmente, tras designarlo durante el megaincendio de 2014 como jefe de la Defensa Nacional para el Estado de Catástrofe de Valparaíso.
De allí que el nombramiento de ayer fuera tomado como un gesto de la Mandataria en agradecimiento a la labor que el oficial cumplió en esa oportunidad, cuya tragedia se desató sólo un mes después que la Jefa de Estado asumiera su segundo Gobierno.
Ese año, el entonces contraalmirante Leiva cumplía su segundo periodo como jefe de la Primera Zona Naval. En esa labor fue que le tocó asumir la coordinación de todas las Fuerzas Armadas que se encontraban desplegadas en el Puerto.
En una entrevista realizada por el cuerpo de Reportajes de este Diario, dos semanas después de la emergencia, el oficial abordó lo que para él fue una experiencia sin comparación. "Como a cualquier chileno, esto me conmueve hasta el alma. Ver el sufrimiento de las familias y niños... cala profundo", reconocía el uniformado.
Su participación en la emergencia fue reconocida un año más tarde cuando la Municipalidad de Valparaíso lo nombró Hijo Ilustre.
"Es un golpe fuerte. Es bueno que la gente conozca cómo se vive en los cerros de Valparaíso, donde la vista al mar es tremendamente apreciada, pero también las vías de acceso son complicadas y es una realidad que uno tiene que sentir en el corazón y ver cómo puede ayudar. La tragedia tiene rostro y estamos tratando de llegar a esas personas", dijo en esa ocasión el oficial, haciendo eco al sobrenombre por el que lo conocen en su círculo cercano: "polite", hombre atento, correcto y educado.
Ayer -tres años después del megaincendio-, tras ser consultado sobre la labor que debe asumir la institución precisamente en las emergencias, el futuro comandante en jefe contestó que "la Armada es una parte integrante del Estado. Es una institución permanente y va a ir en apoyo de la ciudadanía cuando sea necesario y cuando la autoridad así lo requiera".
Oriundo de Los Ángeles, Octava Región, Julio Leiva se convertirá en el oficial número 88 que está al mando de la Marina (será el vigésimo cuarto comandante en jefe, cuyo cargo se creó en 1939). Sin embargo, su nombre será recordado por ser quien liderará a la Armada en la conmemoración de sus 200 años de historia.
Pero más allá de dicha celebración, Leiva tendrá en sus manos lograr un equilibrio entre la tradición naval y la renovación de la que toda institución es susceptible. Un punto que por largos años se ha discutido, en materia de defensa, por ejemplo, es la modernización que requiere la Escuadra Nacional.
Otros aspectos, de índole más políticos, tienen que ver con qué posición adoptará la Armada si es que definitivamente se comienza a discutir de manera legislativa la derogación de la Ley Reservada del Cobre. También la Marina deberá adoptar diferentes procedimientos tomando en cuenta el rol que tendrán en el nuevo Sistema Nacional de Emergencia y Protección Civil.
Tampoco se puede dejar de lado las últimas situaciones ocurridas a bordo de algunos buques y que atentaron, principalmente, contra la privacidad de las mujeres. Sobre esto, cabe recordar que el almirante Larrañaga ya puso en marcha diferentes medidas para evitar que vuelvan a ocurrir.
Con la designación de Leiva, el vicealmirante Schwarzenberg (Directemar) deberá pasar a retiro automáticamente el 18 de junio por mantener una antigüedad mayor al nuevo comandante en jefe. De esta forma, el Alto Mando quedará conformado -en orden de antigüedad- por los vicealmirantes Rivera, Álvarez, Undurraga y Kurt Hartung, director general de los Servicios de la Armada, quien subirá a la primera línea.
Aun así, con la designación de Leiva y el retiro de Schwarzenberg faltarán dos cupos para el escalafón de vicealmirantes. Al respecto, desde la institución confirmaron a este Diario que se mantendrán sólo cuatro de los seis de aquí a fin de año, fecha en que se deberá anunciar el ascenso de dos nuevos contraalmirantes.
En esa línea, quienes se mantienen con la primera opción son el director de Operaciones y Conducción Conjunta del Estado Mayor Conjunto, contraalmirante Jorge Rodríguez, y el director de Ingeniería de Sistemas Navales, contraalmirante Luis Kohler. Ambos ocupan el primer y tercer lugar de dicho escalafón, respectivamente. En tanto, los contraalmirantes Cristián Ramos y David Hardy, quienes se ubican con la segunda y cuarta mayor antigüedad, respectivamente, no podrían ascender debido a sus especialidades.
En cuanto a los cargos que dejarán vacantes Leiva y Schwarzenberg, la Armada informó que aún no están definidos sus reemplazantes, quedando en manos del nuevo almirante -antes del cambio de mando- la designación.
Una de las alternativas para esto es reacomodar la primera línea del Alto Mando, teniendo en cuenta que la Directemar y la Dirección de Personal tienen mayor relevancia que el resto de las unidades. La otra opción, igual de factible, es que alguno de los contraalmirantes asuma como director en una de las unidades. De ser así, tendrían una alta opción de ascender a fin de año.
"El desafío de cumplir las tareas es grande. Tenemos una institución sólida que continuará prestando servicios a la patria como lo ha hecho hasta ahora"
Julio Leiva Molina, Próximo comandante en, jefe de la Armada de Chile"
Exalmirantes valoran designación
Tras la designación de Julio Leiva, el excomandante en jefe de la Armada, Jorge Arancibia, comentó que "lo conozco y es un distinguido oficial. Él ha adquirido cierta notoriedad a raíz del complejo incendio de Valparaíso, donde realizó una muy buena gestión". En tanto, el también exjefe de la institución Miguel Ángel Vergara, destacó que "es una excelente persona y sé que hará un gran papel. Ha tenido una excelente trayectoria. Para el megaincendio tomó la zona con mucho criterio, coordinado y muy abierto". Por su parte, el diputado Jorge Tarud, presidente de la Comisión de Defensa, dijo que "el almirante Leiva cuenta con un alto grado de profesionalismo".
"Como a cualquier chileno esto me conmueve hasta el alma. Ver el sufrimiento de las familias y niños... cala profundo"
Vicealmirante Julio Leiva, En entrevista con este Diario en su rol como jefe para Estado de Catástrofe de Valparaíso"