Correo
Despertó el monstruo
Y en buena hora despertó el monstruo de Viña, que ni más ni menos es el fiel representante de los que ven el Festival por TV. En el año 1998, el monstruo ya hizo saber que no le gustan las historias y que vengan cómicos foráneos sin gracia y sin un buen remate. Definitivamente, esto le causa acidez estomacal y se coloca muy alterado.
Y ahora, en la primera noche de Festival, repitió la performance. A falta de buenos chistes, mejores son las arepas.
Ojo, el monstruo no fue xenófobo, simplemente encontró muy fome la rutina de George Harris. Además, fue desafiado una y otra vez, y eso lo indigestó y lo puso muy mal. Y colorín colorado, George Harris ya es pasado...
Atención los humoristas que siguen: sólo chistes, no lo olviden, el monstruo hoy no está para historias.
Luis Enrique Soler Milla
Soberbio e irrespetuoso
El señor George Harris es solamente uno más de los que han fracasado en el Festival de Viña del Mar. Lo lamentable y criticable es que no tuvo el profesionalismo ni la capacidad para revertir la situación. Además, fue soberbio, irrespetuoso y grosero con el público.
La presentación estuvo lejos de lo que se podía esperar de una persona con años de experiencia. Su rutina no hubiera hecho reír ni a una hiena. Felizmente tuvo una "barra" que lo apoyó y pudo disimular en algo las pifias de desaprobación general.
En cuanto a la supuesta xenofobia, tanto el señor Harris como sus compatriotas están muy equivocados, pues en la historia del Festival, el mayor número de humoristas reprobados y vapuleados por el público han sido chilenos.
Seguramente, a partir de hoy tendremos que agregar a nuestro diccionario criollo un nuevo sinónimo para calificar a la persona que es fome para los chistes o rutinas que tendrían que ser divertidas: ¡Harris!
Jorge Valenzuela Araya
Polémica declaración
"No hay que pelear con los chilenos, siempre ganamos". Esta fue la comentada frase de Karen Doggenweiler frente al humorista venezolano que debutó en la Quinta Vergara, poniendo de inmediato de relieve la existencia de un combate de banderas más que la valoración del show, dando por sentado los animadores que quienes abucheaban eran chilenos y los que aplaudían eran connacionales del artista.
Si los animadores tenían razón, quienes se debieron ir de la Quinta no era el artista, sino los xenófobos, y no asentar la idea de una rivalidad entre chilenos y venezolanos, porque así quedó patente el aire de xenofobia existente, que espero no se deba a los prejuicios por antiguas aseveraciones del artista contra gobiernos de izquierda que tanto daño han hecho en diversos países de Latinoamérica, entre ellos el nuestro y con una mayor intensidad el suyo. Cuando gana la xenofobia, no ganan los chilenos.
Raimundo Palamara Stewart Abogado, presidente de Fuerza Ciudadana
¿Xenofobia?
La actuación del comediante venezolano George Harris en el Festival de Viña del Mar se convirtió en un evento controversial debido a la fuerte reacción del público. El humorista fue abucheado y objeto de pifias, pero, al mismo tiempo, recibió el apoyo incondicional de sus compatriotas que acudieron masivamente a la Quinta Vergara. Esta situación, que generó desconcentración en Harris, afectó notablemente su performance, lo que agravó la tensión en el escenario.
Aunque algunos han acusado al público chileno de xenofobia, considero que detrás de los abucheos no hubo una motivación ajena a la crítica estrictamente relacionada con el espectáculo brindado. Es común que humoristas, tanto chilenos como extranjeros, enfrenten el rechazo de un público exigente en Viña del Mar. El "monstruo", como se conoce a esta audiencia, ha mostrado en ocasiones su desaprobación incluso hacia comediantes locales, dejando claro que no se trata de un problema de nacionalidad, sino de una rutina que no logró conectar con el público.
Por otro lado, es importante destacar que humoristas de otros países latinoamericanos, como el boliviano Sandy o el argentino Jorge Alís, han triunfado en la Quinta Vergara al adaptar su humor a la idiosincrasia chilena. La clave del éxito radica en interpretar correctamente las preferencias del público y ajustar las rutinas a su contexto cultural.
En definitiva, el humor es un reflejo de la idiosincrasia de cada pueblo y no siempre logra trascender esas fronteras. Lo ocurrido con George Harris no debe interpretarse como un acto de xenofobia, sino como una mala apuesta de la organización y la incapacidad del artista para adaptarse a las expectativas de un público exigente.
Evelyn Vicencio Académica Facultad de Derecho U. Andrés Bello, sede Viña del Mar
Educación
Es sabido que la educación chilena ha sido destruida durante los últimos años, negligente o conscientemente. Ken Robinson, experto británico en educación, ha dicho por años que el sistema educativo tradicional es obsoleto y que se debe cambiar por uno que fomente la creatividad, la innovación y el desarrollo integral de los estudiantes. Tiene un dicho: "El mayor desafío de la educación no es sólo enseñar, sino inspirar a aprender".
Tenemos que ser bien informados, oportunamente y en detalle, de los programas que los candidatos a la Presidencia 2025 nos proponen en este ámbito y en los demás.
Jorge Porter Taschkewitz
Everton
Everton sufrió una aplastante derrota de cuatro goles a cero frente a Huachipato el domingo, jugando de visita. Quiero pensar que hay un problema de ajuste de los nuevos refuerzos que ha contratado la sociedad mexicana propietaria del club, porque en el encuentro hubo cinco jugadores uruguayos que estuvieron hasta el minuto 70 en cancha y no pudieron cambiar el resultado.
Es de esperar que no se vuelva a repetir tan pobrísima actuación y que la dirigencia, el técnico y los jugadores hagan el esfuerzo necesario para mejorar el desempeño en el futuro próximo.
Carlos White Vogel