Correo
Esperando una solución
En una reciente entrevista, la alcaldesa Macarena Ripamonti afirmó que "tenemos también que seguir adelante", en respuesta a las manifestaciones de los damnificados durante la Gala del Festival de Viña. Esta frase refleja claramente la postura que ha adoptado tras la tragedia del año pasado: un liderazgo marcado por la falta de empatía, la ausencia de soluciones concretas y el distanciamiento de las familias afectadas.
Desde el desastre, la gestión municipal ha optado por eludir responsabilidades en lugar de afrontarlas. Ripamonti ha estado ausente en momentos clave, como el acompañamiento a las familias afectadas. Mientras tanto, cientos de familias siguen viviendo en la incertidumbre, sin hogar y sin respuestas claras.
Hoy Viña del Mar celebra su Festival, pero esa alegría contrasta con una herida que aún permanece abierta. Hoy Viña tiene Festival, pero los damnificados siguen esperando una solución. Hoy Viña tiene Festival, pero parece no tener alcaldesa.
Joaquín Sanhueza Rivas
Burocracia municipal
Si para entregarle la gaviota de platino a nuestra Myriam Hernández, la "burocracia municipal" se tomó 15 largos minutos para aprobar, comunicar, publicar, sacar las fotocopias y archivar el decreto, etcétera, ahora se entiende la gran cantidad de proyectos de inversión trancados por años en Chile y por millones de dólares debido a la conocida "permisología".
Lo que pasó con la demorada entrega de la gaviota de platino sirvió para ver en vivo y en directo la burocracia que tenemos en Chile.
Luis Enrique Soler Milla
Permisología
"Permisocracia" es, tal vez, un concepto más apropiado para el reinado y dictadura de los órganos, reparticiones y autoridades que, a veces, eventualmente, conceden permisos en nuestro país. "Permisología", "permisotecnia", etcétera, podrían ser útiles carreras o posgrados, para comprender la permisocracia y a los permisocráticos.
Kenneth Ledger Toledo
Recuerdos del Festival
Con respecto al ambiente festivalero, de lo vivido durante las décadas de los 70 y 80 quedan recuerdos muy bonitos y gratos, como era esperar a los artistas del Festival de la Canción de Viña del Mar a las afueras de los hoteles O'Higgins y Miramar, el paseo a los enfermos del Sanatorio Marítimo y, a mi juicio lo más bonito, el partido de fútbol entre los artistas y periodistas en el estadio Sausalito. Asistíamos la mañana del sábado a disfrutar de este espectáculo y a conocer a sus protagonistas.
No había tampoco cuestionamientos a la canción chilena en competencia. Lindos recuerdos.
Francisco Henríquez Garros
Gala I
La Gala del Festival es una feria de las vanidades y una exposición pública de cómo hacer el ridículo. Exponer el prestigio del Festival y de la ciudad con un espectáculo decadente es ya como mucho. Ojalá los organizadores y autoridades de la ciudad mediten sobre esto y terminen con este desfile de personajes de dudosa calidad, que nada aportan a la comuna y al Festival. Viña del Mar necesita recuperar en su más amplio sentido su belleza artística y de paisaje natural. Estos mediocres espectáculos sin sentido la desmerecen como ciudad turística y nada aportan a su desarrollo.
Joaquín Ortiz G.
Gala II
Siempre me había preguntado, y ahora lo hago con mayor razón habiendo tantos problemas sociales que necesitan mayor preocupación, ¿cuál es el objetivo de la Gala del Festival de la Canción de Viña del Mar? ¿Es necesaria tanta ostentación? ¿A quién beneficia realmente?
Al observar el desfile nos damos cuenta que la verdadera protagonista de tan magno evento es la soberbia. Cada personaje "importante" o que se considera serlo, quiere ser el centro de atracción y busca la forma de demostrar condiciones o cualidades que en realidad no tiene. Por vanidad y egocentrismo, muchas veces se dejan llevar por quienes "les avivan la cueca" y buscan beneficios propios.
Jorge Valenzuela Araya
Bienvenida realidad
Febrero mocho. Así, tal cual, porque sólo trae veintiocho, salvo el año bisiesto que viene a confirmar la regla. Un mes sin la debida terminación, aunque casi siempre caracterizado por el estupor general y la vergüenza. Estupor, sí, frente a un gobierno que levanta obstáculos para cumplir un fallo que ordena el desalojo de una megatoma en San Antonio, sin hacerse cargo tampoco de las necesidades sociales de quienes habitan allí. Estupor, también, por la noticia de los furtivos traspasos de Corfo al gobierno por 3,4 billones de pesos en un intento de maquillar cifras a costa de vender el patrimonio fiscal. Vergüenza frente a esa penosa rutina de un comediante venezolano que incluyó desde pésimos chistes hasta una invitación a "jalarse el muñeco", mientras su legión de seguidores se retiraba enardecida confundiendo su fracaso con la xenofobia. Vergüenza, también, por la procesión genuflecta rendida a Bachelet de parte de quienes imploran su gesto para evitar una catástrofe electoral, o por ese tal Dani Ride y su Infernodaga de evidentes connotaciones fálico mesiánicas y una ausencia total de lirismo y talento.
Mientras el Papa y el "Negro" Piñera comparten su delicado estado de salud, yo prefiero apagar la tele sabiendo que viene marzo y sus dificultades. Se nos va febrero mocho que no tiene la culpa de tanta sandez. Es simplemente Chile cuesta abajo en la rodada. Adiós verano y turista argentinos. Bienvenida realidad.
Rodrigo Díaz Yubero
Educación cívica
En Juventud Impulsa creemos que la educación cívica es clave para una ciudadanía activa. Hemos impulsado programas educativos y espacios de diálogo que han fortalecido el compromiso de los jóvenes con la responsabilidad cívica y la participación social.
Sin embargo, el desafío sigue vigente. La desinformación y la desafección política nos llaman a redoblar esfuerzos para que las nuevas generaciones cuenten con herramientas críticas para ejercer su rol ciudadano.
Adolfo Vargas Juventud Impulsa