En imágenes: así se ha ensanchado el socavón en el edificio Euromarina II
COCHOA. Geólogos llaman a actuar rápido para evitar "una mayor catástrofe", mientras que los residentes afectados critican la "lentitud" de las obras. Trabajos no contemplan el relleno del socavón, afirma el Serviu.
Menos de diez milímetros de precipitaciones fueron suficientes para que, casi diez meses después del socavón en la base del edificio Euromarina II, ocurrido el 9 de junio del año pasado, en Cochoa, se produjera un segundo escurrimiento de agua y lodo en el sector, levantando nuevamente las alertas entre los 306 propietarios que permanecen desalojados de la torre y, también, a sus vecinos de más abajo, los residentes del edificio Eurovista.
Este último, por segunda vez en menos de un año, fue afectado directamente por el deslizamiento de sedimentos provenientes desde la parte superior de la ladera dunar.
Angustiados por este segundo incidente, los habitantes de la torre Eurovista autorizaron el ingreso de la prensa a sus estacionamientos, lo que permitió dar cuenta de su calamitoso estado: uno de los pisos fue totalmente arrasado por el alud de junio de 2024.
Progreso es de un 5%
Al margen de la afectación en ambos edificios, este segundo escurrimiento dejó en evidencia que, a casi diez meses del socavón bajo la torre Euromarina II, los avances de la construcción del nuevo colector de aguas lluvia son mínimos (de un 5%, según reconoció la cartera), progreso que no deja conformes a los afectados.
"Esta obra la empezaron hace más de ocho meses, y cuando a mí me dicen que llevan un 5% de avance en ocho meses, me preocupa. Un 5% de avance es un poco patético", cuestionó en duros términos el presidente del Comité de Administración del edificio Eurovista, Jaime Llambías.
Además, en diálogo con Mega, el residente afirmó que "han pasado ocho meses y lo único que se ve es que el socavón está más grande que antes. Está al doble". Incluso, aseveró que las obras se encuentran en "estado de abandono" y que hace tres semanas no se ve ningún tipo de trabajos en la zona.
"no hay avances"
Francisco Torrente, propietario de uno de los 306 departamentos desalojados del edificio Euromarina II, concuerda con Llambías en que "ha habido una lentitud enorme" en los trabajos de mitigación de Serviu. "En ese 5% de avance de la segunda etapa, me imagino que sólo consideran los materiales que van dejando y el diseño de la nueva obra, pero del trabajo in situ, no hay avances", reprochó el propietario.
Además, detalla que, pese a que residentes del edificio han solicitado una carta Gantt con las obras que debe llevar a cabo el Serviu, el servicio no les ha provisto tal información.
"Les hemos solicitado carta Gantt y plazos de entrega, pero no han querido amarrarse con eso. Entonces, ni siquiera hay certezas de los tiempos de espera, que es lo mínimo que uno espera", sostuvo.
Por el contrario, Tomás Candia, miembro del Comité de Administración del edificio Euromarina II, dijo mostrarse "satisfecho" por los trabajos de Serviu, que en una primera etapa se centraron en la estabilización de los cimientos de la torre. De esta forma, destacó que la torre ya puede levantar su decreto de inhabitabilidad, desde el punto de vista de su seguridad estructural. No obstante, aún resta una segunda fase: la reposición de la red de alcantarillado.
"Los vecinos necesitan volver, porque ya no pueden más. Pero mientras existe el decreto, no hay ninguna posibilidad de hacerlo", expuso.
Geólogos ADVIERTEN
Según pudo chequear El Mercurio de Valparaíso, comparando imágenes del socavón de junio de 2024 con fotos actuales, el hundimiento ha tenido un leve ensanchamiento en estos últimos diez meses, un hecho que preocupa a los especialistas.
Luis Ribba, geólogo de la Universidad de Chile, cree que la actualidad del socavón "es preocupante, porque las lluvias de ayer (domingo) fueron de apenas 10 milímetros. ¿Qué se espera, entonces, para los próximos meses, si todavía no se han podido terminar los trabajos?".
El experto sostiene, además, que con las lluvias otoñales e invernales "el socavón puede ir creciendo", por lo que "en mi opinión, los servicios públicos tienen que darle la máxima prioridad a esos socavones".
"Hasta ahora hemos tenido suerte, no ha habido víctimas, pero no creo que haya que esperarlas para evitar una catástrofe. Si hay un socavón muy grande, podría haber un escenario catastrófico. Entonces, hay que actuar, y hay que actuar ahora", subrayó el geólogo de la U. de Chile.
El director de la Escuela de Geología de la Universidad Mayor, Christian Salazar, también expuso la gravedad del escenario. "Si no quieren que tengamos una mayor catástrofe en los próximos meses, deben partir (las obras) ahora, para evitar pérdidas mayores", dijo el especialista a Canal 13.
Entrega a fines de 2025
Tras el deslizamiento ocurrido el domingo, ayer la directora (s) del Serviu, Nerina Paz, visitó la zona y confirmó que el escurrimiento de agua se produjo debido a "una falla en las bombas extractoras", razón por la que el servicio solicitó a Aragón -la empresa contratista a cargo de las faenas- un sistema auxiliar de respaldo.
No obstante, la directora de la repartición aclaró que el edificio Euromarina II "no está en riesgo", puesto que ya se ejecutaron obras de estabilización, con la instalación de micropilotes en el edificio.
Según detallaron desde el Serviu a este Diario, la obra definitiva tendrá un costo estimado de $500 millones y no contempla el relleno del socavón, ya que la repartición considera que sólo se necesita la reconstrucción del colector para asegurar la zona, a diferencia de la estrategia del MOP en el edificio Kandinsky.
Dicho colector, según informaron, "se proyecta entregar a fin de este año 2025".
"Cuando a mí me dicen que llevan un 5% de avance en ocho meses, me preocupa. 5% de avance es un poco patético".
Jaime Llambías, Pdte. Comité de Administración del edificio Eurovista
"Si hay un socavón muy grande, podría haber un escenario catastrófico. Entonces, hay que actuar, y hay que actuar ahora".
Luis Ribba, Geólogo Universidad de Chile
"Se cerró esa etapa (obras de estabilización), con la conclusión de que el edificio no tiene riesgo y está estable".
Nerina Paz, Directora (s) de Serviu