"Yo estoy dispuesto a competir en la senatorial para ir a ganar"
Con miras a la senatorial, el Frente Amplio (FA) aún debe definir su carta en la Región de Valparaíso. En esa disputa, el diputado por el distrito 6, Diego Ibáñez, por primera vez hace pública su intención de competir, destacando su trayectoria y conocimiento del territorio. Al menos las encuestas lo ubican sobre sus compañeros de partido, el diputado Jorge Brito y el senador Juan Ignacio Latorre, en la competencia por estar en la papeleta.
- ¿Tomó ya la decisión de competir por el Senado?
- Mira, el Frente Amplio debe tomar una decisión. Hoy estamos proponiendo una única lista parlamentaria, una única primaria y nosotros estamos a disposición de lo que decida nuestra dirección nacional.
- ¿Efectivamente hay una competencia entre usted, el diputado Brito y el senador Latorre por el cupo? ¿Cómo se zanjará?
- Yo creo que deberían competir las cartas con mayor alcance, con mayor experiencia. Y es un debate que esperemos que se resuelva pronto. Hoy creo que los partidos han demorado mucho en tomar sus definiciones. Precisamente, hoy día nosotros tenemos Comité Central para tomar algunas definiciones más puntuales.
- ¿Se siente más competitivo que Brito y Latorre?
- Si tú me lo preguntas, yo estoy dispuesto a competir en la senatorial para ir a ganar. Si voy a ir a competir es para ir a ganar. Pero esa decisión está en manos hoy de nuestra dirección nacional y espero que se tomen las mejores definiciones. Al menos nosotros siempre vamos a corresponder el desafío del colectivo por sobre el interés particular y ahí estamos a disposición de lo que defina nuestro partido. Lo que sí, no me voy a poner a hablar quién es mejor, quién es peor. Eso no está a la altura de quien se quiere poner detrás de un desafío colectivo.
-¿Las diferencias con Latorre y Brito son de lotes, de formas distintas de hacer política? Al final, hoy son todo FA, pero ellos dos vienen de Revolución Democrática y usted, de Convergencia Social.
- Cuando yo era presidente de Convergencia Social y después fui el primer presidente del Frente Amplio, dimos un debate profundo. La idea era unificar culturalmente un movimiento que se viene fraguando hace 10 años. Somos una generación que espero diluya sus matices internos que para la ciudadanía no tienen ningún sentido, y que actúe como cuerpo unificado, poniendo por delante las figuras más competitivas y las ideas.
- ¿Pesará en la definición el trabajo qué ha hecho cada uno, usted en el Distrito 6 y Brito en el 7?
- Me parece que hay que evaluar la fortaleza regional antes que administrativa distrital. Lo que se juega acá tiene que ver con una mirada global y depende más de una mirada regional que comunal, provincial o distrital. Hoy la Región de Valparaíso tiene desafíos tanto en costa como en cordillera, que están articulados completamente. Por otra parte, creo que el rediseño de los distritos que se realizó en su momento, cuando se reformó la ley, no se condice con la cultura política que existe dentro de la región. Es un error realizar un diseño basado en una división que es muy arbitraria, que no responde a una cultura regional mucho más diversa.
No cometer errores
- ¿La lista única va? ¿Es viable? ¿De dónde hasta dónde?
- Si el progresismo no va unido y el Frente Amplio no articula las distintas expresiones de las sensibilidades de izquierda, vamos a tirar por la borda al menos los últimos 10 años de avance en las luchas sociales. Yo fui parte de las negociaciones para el segundo proceso constituyente y nuestra tesis política era que, frente a la amenaza de los discursos ultraconservadores estilo Milei y Trump, nuestras diferencias son menores y había que apostar a la unidad, aunque lamentablemente el PPD y la DC decidieron armar una lista aparte. El resultado fue evidente: no logramos el quorum necesario para levantar una nueva Constitución que permitiera transversalidad. Hoy no podemos cometer el mismo error y esperemos que todos trabajen con la madurez necesaria para dejar de lado los cálculos personalistas.
- ¿Qué trabajo está haciendo el Frente Amplio para lograr esa unidad desde la región y cómo, a la vez, son capaces de crecer y no estancarse como partido?
- Creo que en esta región particularmente, donde el Frente Amplio tiene una responsabilidad mayor por tener más presencia y más autoridades, sobre todo hay que lograr esa lista unitaria. Se han hecho muchos esfuerzos para articular la diversidad regional. La elección de Rodrigo Mundaca fue manifestación de esa articulación. Lo que a mi juicio falta es no pecar tanto de encuestitis y dar mayores debates estratégicos para saber qué es lo que necesita nuestra región. Te pongo tres ejemplos: la proyección del transporte público a las zonas rurales, porque es brutal la brecha que existe; la falta de especialistas en las postas rurales y una estrategia pro empleo para la Región de Valparaíso. Allí ha faltado debate para promover ciertos proyectos que permitan innovar en la región y que los jóvenes no se tengan que ir a Santiago.
- ¿A qué se refiere con encuestitis?
- Que veo a todos demasiado ansiosos con las encuestas, de derecha a izquierda. Estamos más preocupados de las encuestas y poco preocupados de las ideas.
- Quien sigue arriba en las encuestas al Senado es la diputada del PC Karol Cariola, que se vendría desde Santiago y podría arrebatarle votos al Frente Amplio. ¿Cómo cree que impactará su llegada desde Santiago en la competencia por un cupo en la región?
- No me voy a meter en los debates internos de cada partido, tampoco soy quién para viligar a quienes quieran optar por la representación popular en nuestra región. Sí lo que debo recalcar, habiendo crecido toda mi vida en esta región, es que hay que conocer la idiosincrasia local para poder representarla. Siempre es valorable que alguien que sea de la zona represente a la zona y que entienda los dolores que tiene esta región.
- El exalcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, también quiere competir por el Senado y estaría a la espera de una segunda lista oficialista que lo reciba.
- El movimiento de Jorge Sharp ha sido experto en el divisionismo. Yo esperaría que todos los dirigentes partidarios conversen y se pongan a disposición de la unidad más amplia posible, porque hoy día lo fundamental es continuar por la senda de los cambios y no tener retrocesos. Para eso la aritmética es simple, las ideas por delante y los cálculos mezquinos al final.
Reforma al senado
- El Frente Amplio ha sido crítico del Senado como institución y eso se reflejó en la propuesta constitucional de la Convención. ¿Usted mantiene esas posturas?
- Para responder eso primero hay que decir que el sistema político representativo en Chile, su diseño, no responde a las necesidades de la ciudadanía hoy. Es una arquitectura para un Chile que vivimos hace 30, 40 años, y las exigencias de la democracia nos obligan a actualizar más rápido la normativa, modernizar nuestra institucionalidad y, para ello, la estructura del Senado quedó totalmente desacoplada de los nuevos desafíos.
- ¿Hay que hacerle modificaciones al Senado?
- Quiero colaborar desde el Senado para sacar una reforma política que permita que se tramiten más rápido los proyectos de ley, que no se estanquen los debates como sucedió con la ley de eutanasia, con la reforma de pensiones, con la ley de incendios, con lo que pasó con la misma ley de pesca y que la ciudadanía tenga mayor incidencia en esa toma de decisiones. ¿Por qué un Senado que dura 8 años sigue teniendo semanas distritales? ¿Por qué no se agregan, por ejemplo, dos días de trabajo, el jueves y el viernes, y se eliminan las semanas distritales por medio? Creo que hoy día la labor de representación en 8 años del Senado se diluye.
En qué cree el fa hoy
- Hace poco se votó la reforma de pensiones que evidenció una ruptura en la derecha. ¿Hay una derecha con la que el Frente Amplio se siente más cómodo dialogando?
- Yo veo muchos liderazgos de derecha que sí tienen la intención de defender la solidaridad, pero también veo una derecha acomodándose a los discursos de Milei y Trump, que sólo van a traerle caos a la historia republicana chilena. Creo que hay que fortalecer los puentes con quien piensa distinto a ti para, como se dice, meter las patas al barro político y lograr acuerdos que beneficien a la ciudadanía. Pero nunca nadie está dispuesto a cruzar esa línea roja por miedo a que te tilden de traicionero.
- ¿El Frente Amplio está dispuesto a cruzar esas líneas rojas?
- La gente tiende a pensar que hay una contradicción entre defender con fuerza tus ideas y construir acuerdos sociales. Para nosotros no existe esa contradicción. Al contrario, quien defiende con más fuerza sus ideas es más capaz de construir acuerdos que pongan en el centro de intereses ciudadanos.
- El periodista Daniel Matamala publicó una columna hace poco sobre el tema y que causó mucho revuelo, "En qué cree el Frente Amplio". ¿Cuánto han cambiado las ideas originales que tenían? ¿No hay de por medio un proceso de maduración, de hacerse más realistas?
- Mi juicio es que llegar al Gobierno ha hecho crecer mucho en experiencia al Frente Amplio. Nos ha hecho palpar las limitantes de un Estado que requiere una modernización urgente, que requiere mayor eficiencia en el trabajo y que requiere cambios de normativa, porque los actuales desafíos de la democracia no caben en el actual modelo de Estado que tenemos. Necesitamos un Estado emprendedor más ágil, más eficiente. ¿Por qué la Escuela Barros Luco lleva 10 años sin ser reconstruida? ¿Por qué tuvimos que esperar 10 años para recuperar la escuela de Juan Fernández? Es porque tenemos un Estado débil, poco ágil, burocrático.
"Me parece que hay que evaluar la fortaleza regional antes que distrital. Lo que se juega acá tiene que ver con una mirada global y depende más de una mirada regional que comunal o distrital".