Denuncian a la seremi de Gobierno y a jefa de gabinete por maltrato
LEY KARIN. Funcionarias recurrieron a Contraloría acusando prácticas que evidencian clima de hostilidad en Vocería.
Temiendo represalias que agraven los malos tratos o incluso deriven en su despido, dos funcionarias denunciaron maltrato laboral invocando la Ley Karin en contra de la seremi de Gobierno de la Región de Valparaíso, María Fernanda Moraga (FA), y su jefa de gabinete, Katherine Santis, quien asumió el cargo hace tres meses, proveniente de Casablanca, donde dejó el municipio tras la derrota de su partido en la reelección.
En un contundente relato que ambas funcionarias ingresaron a Contraloría, apelan a nueve puntos que dejan en evidencia un clima hostil en la vocería regional de Gobierno liderada por Moraga, el que se habría exacerbado desde enero con la llegada de Santis como jefa de gabinete.
Como primera arista, acusan "maltrato en reuniones", apuntando a que "en la primera reunión con la jefa de gabinete, Katherine Santis, fuimos gritados y reprendidos de manera agresiva". "Con tono violento, Santis insistió en que no estaba pintada, cualquier salida de la oficina debía ser autorizada por ella y que ella mandaba y nosotros éramos sus trabajadores", señalan, "lo que evidenció su intención de ejercer su poder de manera autoritaria y violenta".
También acusan que en "varias ocasiones, la Seremi gritó con violencia al equipo de Comunicaciones", pudiendo escucharse "garabatos y gritos, lo que generó un ambiente de ansiedad en la Segegob".
Acusan hipocresía
Una de las requirentes puso en entredicho, además, la coherencia de los compromisos ideológicos de la seremi respecto al feminismo que encarna ella y el Gobierno. Lo plantea porque al solicitar el derecho a sala cuna para su pequeña hija, tanto la seremi como Santis le aseguraron que no le correspondía por estar a honorarios, lo que fue desmentido por una circular interna.
Al comentarlo en una reunión, cuenta que Moraga no respondió nada, que más bien la ignoró y continuó abordando otros temas, "dejando en evidencia su indiferencia y dejándome en un estado de indefensión y angustia".
Ante ello, dice ver "una hipocresía en su discurso", advirtiendo que "la seremi se declara feminista en redes sociales y eventos, pero jamás ha demostrado interés por las trabajadoras y sus familias".
Asimismo apunta con una "indiferencia en la salud mental de su equipo", que si bien, aclara, es algo que la seremi repite constantemente, "sus acciones reflejan lo contrario", ya que "ignora a los trabajadores cuando pasa por su lado", "obliga a que todas las solicitudes sean por correo electrónico, pero jamás las responde". Asegura que "varias personas han tomado licencias médicas por salud mental debido a este ambiente".
Todas estas situaciones, reclama, le provocaron "una crisis de angustia y llanto", viéndose obligada a tomar ansiolíticos para poder continuar con mis funciones".
Uso con fines electorales
El documento apela también a un uso indebido de la función pública para fines electorales, señalando que el funcionario José Manuel Cartagena utilizó su cargo para ser electo concejal por Casablanca con el respaldo de la seremi. Junto a ello, denuncian que ejerce este rol en su horario laboral, falsificando el registro de asistencia.
Lo anterior se ajusta a una información entregada por fuentes conocedoras, quienes aseguran que la seremi Moraga fue hace poco llamada a terreno por la subsecretaria de Gobierno, Nicole Cardoch, quien le habría reprochado la utilización del cargo para fines electorales, pensando en las parlamentarias de este año.
Al tanto de esta información y con imágenes que acreditan el uso de las redes institucionales de la seremi para destacar a parlamentarios que aspiran a la reelección, el diputado Andrés Longton (RN) señaló que "no ha tenido ningún pudor el proselitismo político y electoral de la seremi, que aparentemente ha utilizado su cargo y bienes institucionales, entre otras cosas, para difundir a distintas autoridades, lo que atenta contra el principio de probidad".
Sobre la denuncia por maltrato, cree que "es reflejo, una vez más de consignas llenas de hipocresía, cuando se tildan de feministas y dan sendos discursos, y que a esta altura con tantos episodios a nivel nacional, se refleja lo vacíos que pueden llegar a ser, con el agravante de que se utilizaron fríamente para acceder al poder, cayendo en las peores prácticas posibles contra funcionarios que exigen al menos respeto".
Pese a ser consultada por este Diario, desde la Seremi no hubo respuesta sobre las denuncias contra la autoridad.
"Es reflejo, una vez más, de consignas llenas de hipocresía, cuando se tildan de feministas y dan sendos discursos".
Andrés Longton, Diputado (RN)