Herramientas para cuidar el patrimonio
Académica de la USM impulsa un trabajo inédito que permitirá saber cómo mitigar los efectos de un sismo en zona patrimonial. Lo lamentable es que estas iniciativas parecen esfuerzos quijotescos, siempre impulsados por el interés de algún investigador y no una institucionalidad patrimonial fuerte.
En un trabajo que es inédito a nivel regional, la académica de la Universidad Técnica Federico Santa María, Dra. Belén Jiménez, se encuentra realizando una investigación sobre el comportamiento que tienen ciertos tipos de construcciones que surgieron entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, las que si bien tienen su origen en modelos foráneos de países como Inglaterra, han sido adaptadas con éxito al entorno de la ciudad de Valparaíso. El proyecto, financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), contempla la ejecución de experimentos a escala real que permitan analizar el comportamiento sismorresistente de estructuras tradicionales de entramado de madera en la ciudad. Esto permitirá recabar datos técnicos específicos y elaborar guías de intervención y acción que permitan mitigar los eventuales daños que pueda provocar un terremoto de gran magnitud. Con un barrio patrimonial de Valparaíso que muestra un progresivo y preocupante deterioro, este tipo de investigaciones se transforma en la base de aquellas estrategias de recuperación y preservación que tanto necesita el casco histórico porteño, declarado como Sitio de Patrimonio Mundial por una serie de valores urbanos y arquitectónicos que cada día se pierden en un mar de trámites e incompetencias. Igual de lamentable es que la mayoría de las iniciativas valiosas en este ámbito, como la que lleva adelante la Dra. Belén Jiménez, parecen esfuerzos aislados y quijotescos, siempre impulsados por el interés particular de algún investigador o grupo de especialistas, y no por la guía estratégica de una institucionalidad patrimonial fuerte y consolidada, capaz de poner en práctica todas las sugerencias que surjan de este trabajo académico. Ante la ausencia de dicho organismo -uno con capacidad resolutiva y recursos adecuados-, este tipo de conocimiento tenderá a perderse en el cajón de las ideas patrimoniales nunca ejecutadas.